Tinta Enamorada.
Tu piel ha sido víctima de mis escritos y tu cuerpo un noble testigo de una historia perfecta.
La tinta impregnada en tu piel se aglomeraba sobre las sabanas debido a que nuestros movimientos causaban que se distorsionaran las letras. Tus lunares deseaban ser saboreados por la llama atrapada en mi boca, mientras que el pincel hechizado entre mis dedos, recorría tu pierna concretando esas frases que te enamoraban.
Tu cuerpo era inocencia o quizás un pecado, una historia religiosa transcrita por un experto de satisfacción. Con mis labios saltando sobre un cuello sudoroso, fui marcando huellas que describían sobre como podíamos hacer de la culpa una gran virtud, y de como seriamos capaces de fabricar románticos sentimientos con una intensa unión de dos cuerpos enamorados.
Nunca olvides que hacerte el amor fue como haber tocado el cielo a un ritmo cauteloso como tu sensualidad, con tu pasión infernal fabricaste un mundo abundante sobre una mente desquiciada. Tanta lujuria manipulaba cada mínimo movimiento de mi pincel encima de tu figura. El tiempo no existía y la pureza de tu alma se desvanecía, pero a cambio te convertías en un hermoso poema.
Mis ojos caóticos leían tus movimientos de cintura, el sudor de tu pecho hizo que las palabras se esfumaran como brisa en primavera junto a gotas de cansancio; pero revivieron al instante gracias a una calentura delirante transmitida por dos labios juguetones que experimentaban la suavidad de tus senos.
No sabíamos si era la ternura de las letras que nos enamoraban, o si era tu increíble manera de hacerme sentir el hombre más afortunado de la tierra. Éramos los artistas preferidos en nuestro propio recital. Tu voz entonaba una de las melodías más apasionantes que expresaba el placentero dolor causante de mis movimientos dentro de ti.
Casi le ponía punto y final, en la parte inferior de tu espalda escribí las últimas palabras -Te amo-. Todo mi ser fue entregado a tu cuerpo, y mis inventos más insensatos fueron transcritos a tu piel.
No lo olvides, entre tú y yo, hemos escrito el poema más hermoso del mundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario